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sábado, 13 de mayo de 2023

Estudiar con música, ¿realmente ayuda?

Imagen de Ozant Liuky en Pixabay

La música puede definirse como una secuencia ordenada de sonidos en un tiempo determinado sobre una base rítmica y que puede ir acompañada, o no, de armonía. Pero más allá de las definiciones frías y academicistas, la música es capaz de mover nuestros sentimientos, provocándonos emociones muy fuertes e incluso llegando a influir en nuestro estado de ánimo.


Esto no solo depende de la música en sí, sino de a qué asociemos cada obra que escuchamos. La música nos acompaña en numerosos eventos de nuestra vida: las bodas, las fiestas, las rupturas, eventos deportivos, manifestaciones, juegos infantiles, guerras, películas, videojuegos... Según asociemos una canción a un momento alegre o triste, nos podrá transmitir unas emociones u otras, por lo que dependerá de cada persona.

En las situaciones mencionadas, la música tiene una importancia considerable, pero a veces también deseamos escucharla simplemente por rellenar el silencio. Por ejemplo, a la hora de hacer ejercicio, ducharnos, realizando tareas del hogar, y por qué no, también al estudiar.

Si buscamos en internet "Música para estudiar" nos aparecerán un montón de listas de reproducción llenas de canciones, la mayoría de música clásica o de lofi hip-hop, diseñadas especialmente para mejorar la productividad y la concentración en el estudio. Pero, ¿hasta qué punto esto es cierto? ¿Realmente la música nos puede ayudar a estudiar, o este no es más que otro mito popular, como el que dice que se le van las vitaminas al zumo de naranja?

Imagen de Stas Knop en Pexels

Lo cierto es que cada vez más estudiantes, sobre todo de niveles superiores, optan por estudiar con música de fondo. Luego de hablar sobre los beneficios de escuchar música, parece lógico pensar que esta beneficie el estudio, pero la mayoría de investigaciones concuerdan en que, en verdad, es contraproducente. Ahora os explico porqué.

Para empezar, tenemos que saber que el estudio de cualquier materia requiere concentración. La concentración funciona como el foco de una linterna que solo se puede centrar en una cosa a la vez. Sí, habéis oído bien, eso de que las mujeres pueden hacer dos cosas a la vez, además de ser una machistada, es un mito.

Cuando intentamos prestar atención a dos cosas a la vez, lo que está pasando en verdad es que el foco de nuestra atención está haciendo cambios rápidos de una a la otra. Por lo tanto, la atención no es simultánea, sino intermitente.

Además, la tarea concreta del estudio requiere mucha atención y es muy susceptible a las distracciones. Eso significa que es realmente sencillo que el foco de nuestra atención se desvíe del estudio ante cualquier tipo de estimulo, como las notificaciones del móvil, la televisión, y por supuesto, la música.

Por lo tanto, nuestro foco de atención estaría moviéndose de un lado a otro y sin parar entre nuestros apuntes y la música, ocupando además nuestra memoria de trabajo (que vendría a ser como la memoria RAM de nuestro cerebro).

"¿Y si escucho una canción sin letra?"

Pues el efecto varía según la canción, por lo normal provocando más distracciones cuando la canción es conocida y preferida por la persona, y también si esta tiene letra. Esto es porque la letra nos suele evocar una historia concreta, y además nuestro cerebro tiende a desviar nuestra atención hacia ella, incluso aunque esté en un idioma desconocido.

Por otro lado, el género del lofi hip-hop se caracteriza por canciones sin letra, de ritmo suave y una melodía repetitiva. Estas propiedades hacen que sea más fácil prestar atención al estudio, pero aún así, el rendimiento en el estudio es, por norma, mayor en situaciones de silencio.

No obstante, como todo en este mundo, siempre hay algunas excepciones:

La primera de ellas es bastante obvia, y es que escuchar música mientras se estudia puede ser beneficioso si estás estudiando... música. Por ejemplo, si tenemos un examen sobre música barroca, sería interesante escuchar varias obras mientras estudiamos, porque no solo estaríamos memorizando características musicales de los apuntes, sino también escuchándolas.

Otra excepción es si la letra de la canción está relacionada con el tema de estudio, pues el ritmo, la rima y la melodía puede ayudarnos a recordar el contenido, además de hacer el estudio más ameno. Esto sucede, por ejemplo, con canciones infantiles para aprender vocabulario en idiomas extranjeros, como el abecedario o los días de la semana, o también el...


O también...

 (Ni siquiera sé para qué sirve esto de la trigonometría, que yo no fui por ciencias, pero me aprendí la canción de memoria XD).

Bueno, ejemplos hay miles. La música de fondo, sea con o sin letra, desconocida o no para la persona, también puede mejorar nuestra productividad si la tarea que estamos desarrollando es manual y no exige una concentración excesiva, como por ejemplo tareas de limpieza, ejercicio físico o manualidades. No, Ren Hibari, no esas manualidades.

Sin embargo, incluso en tareas manuales de motricidad fina muy complejas como las operaciones quirúrgicas, la música de fondo ha demostrado ser beneficiosa para la concentración del personal médico, quizás porque reduce el estrés. Creo que, aplicado a la educación, puede que también sea una buena idea poner música de fondo a la hora de practicar la caligrafía o la escritura reproductiva copiada.


En conclusión, por lo normal, se ha demostrado que la música, a pesar de tener grandes beneficios y ayudar en la productividad de ciertas actividades, en realidad es contraproducente escucharla de fondo durante las sesiones de estudio.

Sin embargo, he hecho dos encuestas en Twitter al respecto, y estos han sido los resultados:

 

Sí, hice dos encuestas porque me equivoqué y le di poca duración a la primera (y aún así votaron más personas en la encuesta que menos ha durado). En fin, tampoco pretendía hacer una investigación hiperrigurosa. ¿Tendría que haber borrado el tweet desde un primer momento y hacer otro? Sí, pero ya ni modo.

El caso es que, si contamos los datos totales, de 12 personas, un 58% prefiere estudiar con música de fondo, frente a un 42% que no. Ya veis que, aunque la evidencia científica dice una cosa, la gente luego hace otra.

La muestra de esta encuesta no es lo suficientemente representativa, pero ya indiqué que son muchas personas las que estudian así, a pesar de que no es efectivo. Esto puede deberse a una especie de efecto placebo o una percepción engañada de nuestro cerebro.

También es verdad que la música en el estudio sí puede ayudar, de cierto modo, si la escuchamos antes de la sesión de estudio, no durante. Eso puede mejorar nuestro estado de ánimo para afrontar con una actitud más positiva el estudio.

A mayores, durante la realización de ciertas actividades creativas, como el dibujo o la escultura, puede incluso potenciar nuestro pensamiento creativo. O no, es que eso ya es algo muy personal. Yo por ejemplo soy incapaz de escribir con música de fondo, aunque sí puedo diseñar personajes y lugares con ella.

Lo que quiero decir es que yo no soy nadie para deciros qué hacer o cómo estudiar (bueno, solo he estudiado cuatro años de un grado universitario de Educación Primaria además de investigar durante años sobre el tema por cuenta propia, pero no vamos a caer en la falacia de autoridad).

Los datos dicen una cosa, ahora tú puedes hacer lo que quieras. Es más, estos datos son solo una estadística. O sea, en la mayoría de los casos, la música es una distracción para el estudio. ¿Quién dice que tú, sí, TÚ, no formes parte de esa minoría a la que le es indiferente, o que incluso le beneficia? Pues eso, la conclusión es que, con la estadística delante, valoréis vuestro propio caso personalmente.

 

 

¡Y eso es todo por hoy! Espero que os haya gustado la publicación y que os sea de utilidad para vuestras futuras sesiones de estudio. No os olvidéis de compartir y seguirme en mis redes sociales (todas en la columna derecha del blog).

¿Y tú? ¿Estudias con música? ¿Después de leer todo este ladrillo, vas a seguir haciéndolo? ¡Déjamelo en los comentarios! Y si te interesa saber más, te dejo esta revisión para que investigues por cuenta.


¡Yo me despido ya! 

 

¡Hasta la próxima!

 

¡Nya nya! 😸🎶


sábado, 8 de abril de 2023

Rakso Educa: estudia mejor usando estrategias de aprendizaje

Imagen de eommina en Pixabay

Quizás ya os habéis olvidado, pero este no es solo un blog de literatura. ¡Aquí también se habla de educación! Aprovechando que el fin de curso está cada vez más cerca, hoy me apetece que nos centremos en las estrategias de aprendizaje para ayudarnos a estudiar. Ya os aviso desde ya que el estudio es un trabajo a largo plazo, así que, si aun no empezaste... La llevas clara. ¡Pero aún podéis salvar el tercer trimestre! (Quizás...)

En esta publicación vamos a ver cómo las estrategias de aprendizaje nos pueden ayudar a mejorar nuestra calidad de estudio. No me voy a parar en explicar distintas técnicas de estudio porque ya hay mucha información en internet sobre ellas, y me parece ridículo repetir lo mismo una y otra vez.

Sin embargo, he notado que, al hablar de técnicas de estudio, casi nunca se dice cómo implementarlas en nuestro plan de estudio, ni por qué. Por eso os quiero enseñar las estrategias de aprendizaje, para que podáis usar todas esas técnicas con cabeza, y, por lo tanto, mejorar vuestra efectividad y productividad en el estudio.

¡Vamos allá!


  Estrategias de aprendizaje                

Antes de meternos en el meollo del asunto, conviene definir lo que son las estrategias de aprendizaje. Pero incluso antes de eso, debo explicaros otros dos conceptos: los procesos y las técnicas de aprendizaje:

  • Los procesos de aprendizaje son operaciones cognitivas hipotéticas y opacas que realiza nuestro cerebro para gestionar la información y aprenderla. Al tratarse, como digo, de operaciones hipotéticas (porque no podemos abrir nuestra cabeza para ver exactamente lo que ocurre  ahí dentro), existen diversas clasificaciones de estos procesos. Quizás los más conocidos sean: la percepción, la atención, la memoria, la metacognición y el lenguaje.
  • Las técnicas de aprendizaje son tareas físicas y concretas que realizamos de forma consciente con el objetivo de aprender una información. Aquí encontramos las técnicas de estudio conocidas por todo el mundo, como el subrayado o la elaboración de resúmenes y esquemas.

 Las estrategias de aprendizaje, por su lado, funcionan como una especie de enlace entre los procesos y las técnicas, se trata de operaciones mentales no tan opacas como los procesos y que realizamos de forma consciente e intencional, pero no son tan concretas como las técnicas.

¿Un poco lioso, verdad? Bueno, es normal, incluso algunos autores consideran que hay tanto solapamiento entre estrategias y técnicas, que ni siquiera merece la pena hacer una distinción. Sin embargo, para Beltrán (y también para mí, qué narices) sí es necesario.

Una definición técnica de estrategias de aprendizaje podría ser el de "(...)actividades conscientes e intencionales que guían las acciones a seguir para alcanzar determinadas metas de aprendizaje" (Valle et al, 1998, p. 56).

A su servicio están las técnicas de aprendizaje de las que os hablaba antes. Para que lo entendáis mejor, podéis imaginaros que son como muñecas matrioska: dentro de una estrategia con una meta de aprendizaje concreta encontraremos distintas técnicas que nos ayudarán a alcanzarla. Por ejemplo, si queremos aprender la información de un texto, podemos emplear una estrategia de aprendizaje cognitiva de selección de información, y para hacerlo efectivo, usaríamos la técnica del subrayado.

En este sentido, aprender sobre estrategias de aprendizaje nos servirá para ser más conscientes de las técnicas que aplicamos y de su finalidad, en vez de probar a lo loco con el primer método que nos sale en Google. Ahora veremos cómo estas estrategias nos ayudarán a estudiar, pero, si queréis profundizar más en el tema, podéis consultar el artículo que os dejé enlazado más arriba, justo después de la cita textual, aunque ya os aviso de que es algo complejo.

 

Clasificación de las estrategias de aprendizaje

Existen varias clasificaciones de las estrategias de aprendizaje, pero, aquí entre nosotros, todas ellas vienen a decir lo mismo usando otros nombres. A grandes rasgos, podemos distinguir tres estrategias de aprendizaje:

  • Estrategias cognitivas

  • Estrategias afectivas o de control de recursos

  • Estrategias metacognitivas 

A continuación, iremos definiendo cada una para explicar las técnicas de aprendizaje que llevan asociadas.


  Estrategias cognitivas               

Imagen de YeriLee en Pixabay

Las estrategias cognitivas hacen referencia a cómo nuestro cerebro adquiere nueva información y la asimila sobre el conocimiento previo. Y diréis, "¡pero eso es simplemente aprender!" Bueno, aprender significa mucho más que asimilar información, pero no me voy a parar con las distintas definiciones de "aprendizaje" porque eso da para otra entrada.

Son estrategias cognitivas las estrategias de selección, elaboración y recuperación de la información. Todo estudiante debería tener estas tres estrategias en mente a la hora de estudiar, porque son superbásicas.

Como técnicas de selección de la información podemos encontrar desde el más típico subrayado, hasta los códigos de colores o el método Cornell (este más enfocado a la toma de apuntes orales, pero que también se puede usar para seleccionar la información de un texto).

Por otro lado, elaborar la información significa llegar a comprenderla. Para eso, buscamos su asimilación en nuestro cerebro. Las técnicas que nos pueden ayudar a esto son la elaboración de resúmenes, esquemas, mapas mentales... Pero también podemos usar técnicas más modernas, como la elaboración de un vídeo, un audio, una presentación en power point, flash cards, hacer un dibujo explicativo o infografía... Escoger una técnica u otra dependerá de tu estilo de aprendizaje, de la materia y del objetivo que buscas con este estudio (aprobar un examen, hacer un trabajo, etc.).

Por último, las estrategias de recuperación consisten en, una vez asimilada la información, poder recordarla cuando nos sea necesaria. Las técnicas de aprendizaje asociadas a esta estrategia están relacionadas con el repaso de la materia, pudiendo usar como apoyo los materiales que hemos creado con las estrategias de elaboración (apuntes, esquemas, flash cards...). También son útiles los ejercicios de repaso, los simulacros de examen, etc.

Eso sí, se recomienda repasar en voz alta, si es posible. Sé que puede dar vergüenza, pero tiene su lógica: si recitas la información, esta te está llegando por dos canales, el auditivo y tu memoria. ¡Tu voz funciona como un doble feedback que te puede ayudar a recordar! Si el repaso lo hacemos en silencio, perdemos ese input. Si os interesa este tema, os dejo aquí un artículo sobre ello.

Dentro de las estrategias cognitivas podríamos también hablar de la transferencia de información, es decir, la capacidad de usar la información aprendida en otros contextos y con otras finalidades. Por ejemplo, usar lo aprendido sobre relaciones de proporcionalidad para saber leer escalas en los mapas. Sin embargo, resulta complejo porque el sistema educativo actual no nos educa para ello. Debería hacerlo, sí, sobre todo por su enfoque competencial, pero la realidad es otra...

Es importante destacar que un buen estudio debe tener todas estas estrategias y técnicas. Lo digo porque hay gente que subraya un libro entero y piensa que ya está lista para un examen, y no. Un método de estudio que a mí me ha funcionado desde Bachillerato, que fue cuando lo conocí, es que método SQ4R. A mí me encanta porque es una técnica que engloba las tres estrategias cognitivas de selección, elaboración y recuperación, así que resulta supercompleto. Podéis saber más sobre el tema en este enlace.

 

  Estrategias de control de recursos           

Imagen de maarijaulakh en Pixabay

Normalmente, todos los vídeos y blogs sobre estrategias y técnicas de estudio se centran en las anteriores ya mencionadas, ignorando o pasando muy por encima por las de control de recursos. Pienso que la gente suele menospreciarlas porque las considera superfluas o menos importantes. Sin embargo, esto influye muchísimo en el aprendizaje, y por supuesto, en el estudio.

Los recursos que podemos administrar son, a grandes rasgos, el tiempo y el ambiente de aprendizaje.

Para administrar el tiempo de estudio, podemos usar técnicas de planificación de estudio que nos ayuden a establecer una rutina, aunque estas técnicas se refieren más bien a la organización diaria de cada sesión de estudio, no a la planificación a largo plazo.

Con esto en mente, es importante planificar cada sesión de estudio teniendo en cuenta el objetivo que queremos conseguir, es decir, qué es exactamente lo que queremos estudiar. También debemos planificar la secuencia de estudio, pues lo ideal para gestionar nuestra energía es comenzar con tareas de una dificultad media, seguidas de otras difíciles, para finalizar con unas sencillas.

Con el tiempo, también podremos saber cuántas horas aproximadamente nos llevará estudiar un tema. Eso también favorecerá nuestra organización. También es una gran idea dividir las tareas complejas en pequeñas subtareas, pues eso a nuestro cerebro le resulta más asequible. Con todo esto, podréis establecer un hábito de estudio básico.

Existen muchas técnicas concretas de gestión del tiempo, y quizás una de las más conocidas es la del método pomodoro. La idea detrás de esta técnica es la de engañar a tu cerebro, haciéndole pensar que solo trabajaremos durante unos pocos minutos. Si pasado ese tiempo no podemos más, daremos por finalizada la sesión; si, por el contrario, nos sentimos con energía para seguir, podremos continuar.

Esta técnica es ideal para esos días en los que no nos apetece hacer nada, o para estudiar aquellas materias que no nos motivan. Recuerda que, aunque sean diez minutos de estudio, ¡es más que nada!

Respecto al ambiente de aprendizaje, este es quizás el factor menos valorado que en realidad afecta muchísimo. Sin ir más lejos, ¡hay estudios sobre el efecto del color de las paredes en la eficacia del estudio! Aquí, sin embargo, no vamos a ponernos tan radicales (y tampoco le podemos echar la culpa a las paredes de nuestros suspensos, vaya).

Un buen ambiente de aprendizaje siempre será aquel que nos transmita comodidad a la hora de estudiar. Esto es algo muy personal, y por eso a estas estrategias también se las conoce como "afectivas", porque se basan mucho en nuestras sensaciones. Aun así, algunas indicaciones comunes pueden ser estas:

  • El ambiente de estudio debería ser siempre el mismo, separado de las zonas de descanso. Si tienes que estudiar en tu habitación (como la mayoría de mortales que vivimos con nuestros padres o en un piso compartido), es una buena idea diferenciar la zona del escritorio con la del ocio de alguna forma, quizás con una iluminación o paleta de colores distinta. Tener zonas diferenciadas ayudará a nuestro cerebro a ponerse en modo estudio en la zona de trabajo, y a su vez, podremos desconectar más fácil una vez fuera de ella.
  • Ya que es un espacio personal, debería estar rodeado de cosas bonitas que nos gusten y nos motiven a estudiar. La metodología Montessori nos aconseja utilizar un lugar bien iluminado, ventilado y con elementos naturales, como pequeñas plantitas que den un toque de vida al estudio. Si tenéis alergias al polen o a las plantas aromáticas como yo, podéis usar naturaleza simulada, como plantas artificiales, o jardines de piedra pequeñitos, fuentes...
  • Es importante también buscar un equilibrio entre tener cosas bonitas y no cubrir el escritorio de cosas inútiles. ¡Recordad tenerlo todo limpio y organizado! Un ambiente de aprendizaje ordenado y sin estímulos que nos puedan distraer mejorará nuestra concentración. Esto también se aplica a nuestro ambiente digital. Yo os aconsejo alejar los móviles o usar aplicaciones que lo bloqueen durante un tiempo, como Forest (publicación no patrocinada).

Como estas, hay un montón de otras variantes: la temperatura, el asiento, el tipo de mesa, los sonidos de ambiente, la música... ¡Incluso el lugar! Por ejemplo, hay personas que estudian mejor en la biblioteca que en su casa, no porque en su casa tengan un lugar adecuado para estudiar, sino porque simplemente se sienten más cómodas.

En estas técnicas, la verdad es que todo depende de la propia persona, así que adaptad vuestro ambiente de estudio de la forma que os haga sentir mejor.

 

  Estrategias metacognitivas                

Imagen de 巻(Maki) en Pixabay

Estas estrategias se refieren al control sobre nuestro aprendizaje, y también suelen ser muy poco tenidas en cuenta. Lo cierto es que son superimportantes para ser conscientes de nuestra autoeficacia y productividad de estudio, para, en última instancia, poder mejorar. Podemos dividir estas estrategias en dos dimensiones:

  • Dimensión cognitiva o del conocimiento: se trata de ser conscientes del método de estudio que estamos empleando, el porqué del mismo, el objetivo que buscamos con él, y de la gestión que hacemos de nuestros recursos. Es decir, esta estrategia monitoriza al resto, comprobando si todo lo que hacemos en nuestro estudio funciona o es mejorable. Para ello, podemos usar técnicas de registro, donde apuntemos nuestra productividad teniendo en cuenta distintas variables, que se podrían dividir en dos grupos:
    • Variables personales: las relativas a la propia persona. Recuerda adaptar tu estudio a lo que a ti te funcione.
    • Variables de la tarea: no es lo mismo estudiar matemáticas que historia, al igual que no es lo mismo estudiar para un examen de desarrollo que para un examen tipo test. Debes adaptarte a las características de la materia y del método de evaluación. Por ejemplo, para un examen tipo test podemos usar flash cards, mientras que para uno de desarrollo, nos sería más útil emplear esquemas o resúmenes.
  • Dimensión autorreguladora o de control: esta hace referencia a la planificación a largo plazo del estudio. Para ello, podemos emplear técnicas de planificación como una agenda, Bullet Journal, listas de tareas, planificación por bloques... Además, también engloba técnicas de autocontrol, relativas a nuestro hábito de estudio en general y nuestra capacidad de cambiarlo si fuese necesario, así como de la gestión de las emociones; y de autoevaluación, para asegurar nuestro aprendizaje y comprobar la eficacia real de nuestro método de estudio, con técnicas como el repaso, la realización de ejercicios y simulacros de examen, e incluso la resolución de dudas, sea a través del profesorado o con cualquier otro medio.

 

martes, 14 de febrero de 2023

Rakso Reseña: El hada de las nieves, de Tomo Serizawa

AUTORA: TOMO SERIZAWA; EDITORIAL: NOWEVOLUTION (COLECCIÓN KIGEN); AÑO DE EDICIÓN: 2022; Nº DE PÁGINAS: 212 (aprox.); GÉNERO: YAOI; EDAD RECOMENDADA: A PARTIR DE 10 AÑOS

Narumi es un joven fotógrafo de la capital que, durante el invierno, decide trasladarse a las nevadas tierras de Hokkaido para retratar la fauna local. Más en concreto, anda tras la pista del "hada de las nieves". Sin embargo, un error con su reserva de su habitación lo había dejado sin lugar en el que hospedarse. Por suerte, Haruki, un muchacho de la zona, le ofrece alojamiento en su casa.

La personalidad de ambos chicos no podría ser más contraria. Mientras que Narumi es abierto y se toma muchas confianzas, Haruki es más retraído y desconfiado. En ese aspecto, a Narumi le recuerda a los animales salvajes que fotografía, que huyen cuando se sienten amenazados.

Precisamente, la presencia del fotógrafo supone la ruptura con la tranquilidad y la rutina de Haruki, que procura mantener las distancias y pensar que, en cuanto llegue la primavera, Narumi se irá junto la nieve que tanto detesta.

Sin embargo, la fotografía los unirá de formas insospechadas. Gracias a la cámara de fotos analógica de su difunto padre, y con la ayuda de Narumi, Haruki aprenderá a ver el mundo a través de un objetivo. A la vez, las instantáneas de Narumi le servirán como una ventana hacia un mundo tan cercano y a la vez tan lejano. Un mundo desde la perspectiva de Narumi.

Pero la vida real no se puede congelar como una fotografía, y la primavera está al caer... ¿Encontrará Narumi a su hada de las nieves antes de que termine el invierno? ¿Será capaz Haruki de entender su corazón antes de que la nieve se derrita?


viernes, 10 de febrero de 2023

Mi 2022 en libros

Fotografía tomada desde abajo de un libro con las páginas abiertas y con un cielo azul de fondo con algunas nubes claras.
Imagen de Michaela en Pixabay

Sí, ya sé que ya está muy entrado el año para una publicación de este estilo, pero mirad: más vale tarde que nunca. Y además me apetece, ¡qué narices! Es mi blog y hago en él lo que quiero. UwU

(Luego ando llorando por las esquinas para que me sigan, pero eso ya es aparte).

Si habéis leído mi entrada sobre diarios lectores, sabréis que un diario lector narra nuestra vida a través de los libros que leemos. Quien dice libros, dice novelas visuales, series, películas o cualquier obra literaria que quieras registrar en él.

Si una lectura no nos provoca nada, entonces nos es irrelevante. Pero si nos emociona, nos conmueve, nos cambia... entonces sí merece ser recordada, al igual que una anecdota o evento que apuntaríamos en un diario normal.

Por eso, con mi diario de lectura en mano, os voy a llevar de paseo por mi 2022, recomendando lecturas a la vez que reflexiono sobre mi vida, que a nadie le importa, pero bueno. En fin, acabemos con esto de una vez.

 

1. Memorias de Idhún I: La Resistencia, de Laura Gallego

 

Portada de dicho libro

La vida de Jack ha cambiado de un día para otro de forma radical. Luego del asesinato de sus padres a manos de un joven y diabólico mago, es rescatado por la Resistencia, un pequeño grupo formado por un mago, un príncipe y una aprendiz de maga, cuyo objetivo es liberar su mundo, Idhún, de las garras de los Sheck. El pobre Jack se siente perdido en toda esa vorágine, introducido a la fuerza en una dimensión mágica y desconocida para él, pero que de cierta manera se le hace familiar. 

Sea idhunita o no, su destino se había cruzado con la Resistencia y decide unirse a su causa. Así, el miedo y la confusión se convierten en valentía, decisión, y también odio, pues no descansará hasta vengarse de Kirtash, aquel que asesinó a sus padres.

Este es el primer libro que me leí del año. ¡Principios de 2022, qué recuerdos! La verdad es que me encantó y estoy deseando continuar con los dos siguientes. Quienes se lo hayan leído sabrán que es un tomo bastante extenso. Mi objetivo era terminarlo a finales de enero, pero al final se fue dilatando hasta... ¡abril!

Vale, esto tiene una explicación: universidad. Además, había cogido más materias de lo normal para sacarme la doble mención de educación especial y especialización curricular. Junto a todo eso, tenía que ir haciendo el TFG, así que... ¡Solo de pensarlo, me estreso!

Si algo he aprendido, es que me tengo que leer cosas más cortitas en los periodos en los que esté ocupado (como mangas o novelas cortas) y dejar estos tochos para el verano que es cuando estoy más libre.

Pero la verdad es que no me arrepiento del todo. Esta historia me ha encantado muchísimo, hacía tiempo que no leía fantasía y recordé lo mucho que la adoro. ¡Estoy deseando leer los siguientes! Releyendo las anotaciones que hice en el diario de lectura, veo que me lo he pasado muy bien leyéndolo, aunque haya tardado en acabarlo. Jack, Victoria, Alexader, Christian y Shail me han acompañado durante todo el segundo cuatri de la universidad y me lo han hecho mucho más llevadero (menos por el sustillo de... Bueno, spoilers no).

Por las fechas anotadas, veo que no he podido leer todos los días, solo en aquellos en los que encontraba un hueco, y entre toda esa espiral de caos que es un grado universitario, la Resistencia me ha ayudado... a resistir, valga la redundancia. XD

No voy a extenderme mucho más porque ya hice una reseña de este libro en el blog que podéis leer aquí. Sí diré que si os mola la fantasía, lanzaos de cabeza a por él, no os vais a arrepentir. Además, es mejor que Harry Potter y Laura Gallego no es una terf. :D


2. Home Far Away, de Teki Yatsuda

 

Portada de dicho manga.

Cuando Alain conoce a Hayden, ve en él una puerta a la libertad, una escapatoria de su jaula, de su familia ultracatólica que lo maltrata... Una oportunidad de ser él mismo. Pero Hayden nunca se queda demasiado tiempo en el mismo sitio, es un espíritu libre, o tal vez está huyendo de algo... 

Alain siempre le rezó a Dios para que lo salvase, pero finalmente es Hayden quien responde a sus plegarias, y juntos se marchan en busca de un hogar en el que poder estar juntos. Sin embargo, como Alain todavía no tiene la mayoría de edad, la huída es entendida como secuestro, y ahora los persigue la policía. ¿Podrán encontrar aquel mar sin memoria y comenzar una nueva vida juntos desde cero?

¿Os podéis creer que me duele el pecho solo con recordar esta historia? Ya le había hecho una reseña a este manga yaoi ambientado en Estados Unidos de los años 90 aquí, y entonces avisé que esta obra duele. Pero, literalmente. O tal vez es que me he identificado demasiado con los personajes y la historia.

No me quiero comparar con ellos, pues lo han tenido muy difícil, más que yo. Pero creo que cualquier persona queer como yo sentirá este dolor, este deseo de pertenencia y de escapar de una sociedad opresora, en busca de un mundo mejor, de un hogar en el que poder amar y ser nosotres mismes. ¿Quién no se ha sentido así en algún momento?

Vuelvo a decir, porque no es broma, que me está doliendo el pecho al recordar el libro. Y aun así, es sin duda mi favorito de todo el año. Quizás hasta se convierta en mi favorito de toda la vida. Es difícil superar al Principito, ¡pero no imposible!

En fin. Hice un parón de lectura durante todo mayo y principios de junio por la universidad, los trabajos finales y los exámenes. Comencé y acabé este manga a finales de junio, así que recibí las vacaciones de verano de la mejor manera posible: llorando como una magdalena. :..D

Pero, en serio, es un manga hermoso, precioso, adorable, entrañable, y es que me quedo sin adjetivos. Tiene un final trágico, sí, aunque a mí me gusta interpretarlo de una forma más agridulce, pero su calidad literaria es enorme y su simbolismo con el paisaje y las fotografías transmite muchísima emoción. Simplemente, tenéis que leerlo.

Para mí, Home Far Away siempre tendrá un hueco en mi corazón sin pagar el alquiler.


3. Elisa e Marcela, de Xulia Vicente 

 

Portada de dicho cómic.

Xulia Vicente adapta en un breve pero precioso cómic la historia real del primer matrimonio sáfico de Galicia y de toda España. No hay mucho que decir de esta obra, es cortita pero realmente bonita. Me la leí en un día para introducirla en la Constelación Corada, un Recurso Educativo Abierto para trabajar la diversidad afectivo-sexual en las aulas de Educación Primaria a través de la literatura que creé para mi TFG.

La autora relata la historia a través de saltos temporales entre la juventud y la adultez de la pareja, simbolizados a través de colores, en los que destaca las dificultades que sufrieron a lo largo de su vida por motivo de su amor, sin restar importancia a los momentos felices y muestras de cariño entre Elisa y Marcela que te sacan una sonrisa y te derriten el corazón. Además, es superbreve, así que aníamos a echarle un ojo, de verdad que merece la pena.


4. La Sociedad de los Dragones de Té, de Katie O'Neill

 

Portada de dicho cómic.

Greta es una joven trasgo con un don para la herrería, pero el destino quiso que se encontrase con la antigua y ya casi desaparecida profesión de la cría de los dragones de té, unos animalillos adorables pero muy delicados y quisquillosos. A la vez que aprende sobre su cuidado, entablará amistad con los dos criadores, Hesekiel y Erik, así como con Minnet, una joven horáculo sin recuerdos que vive bajo su cuidado.

Este cómic, así como otro de la misma autora, Érase una vez dos princesas, llevaban un tiempo ya en mi lista de lectura. Aprovechando mi TFG, decidí leerlo justo después de Elisa e Marcela, en el mismo mes. Ni falta hace decir que se fue de cabeza a la Constelación Corada. Esta obra contiene muchos valores educativos, como el derecho de los animales, el paso del tiempo, la importancia de conocer el pasado... Pero nunca sin renunciar a la calidad literaria. Además, la representación de la diversidad afectivo-sexual, al igual que la funcional, se hace de forma completamente natural e inclusiva.

Aviso, de todas formas, que no es un cómic de fantasía al uso. Aquí no encontraréis una aventura épica con valientes heroínas y poderosas villanas. En verdad, la autora se centra más en los pequeños aspectos del día a día que nos hacen felices, como tomarse una taza de té; y también en las reflexiones del pasado y las incertidumbres del futuro. Su lectura es muy breve, pero se siente como un paseo por las páginas. Es ideal para leer con una taza de té al lado.

Leerlo justo cuando estaba inmerso en la elaboración del TFG me vino de perlas, la verdad. Me recordó que tenemos que echar el freno de vez en cuando y desconectar del ritmo frenético y caótico de nuestra sociedad. Al final, la vida son experiencias, pero en el futuro solo nos quedarán recuerdos, así que merece la pena detenerse antes de que se acaben, disfrutando hasta la última gota de té.

La verdad es que es una obra excepcional y una de mis lecturas favoritas de todo el año. La historia continúa en otros dos cómics que aún no tuve la oportunidad de leer, pero en cuanto lo haga, es muy probable que les haga una reseña en el blog. ¡Es que hay tanto que decir sobre ellos, que no me da esta publicación sola! Solo diré que los animéis a leerlo, sobre todo si os encontráis en un momento estresante, merece mucho la pena.


5. El marido de mi hermano, de Gengoroh Tagame

 

Portada de dicho manga.

Kana es una niña japonesa de unos ocho años que vive con su padre, Yaichi. Cierto día, llega a pasar una temporada en su casa, Mike, un hombre grande y peludo de Canadá que resulta ser marido del ahora fallecido hermano gemelo de Yaichi, es decir, su tío. Pero Kana nunca supo de la existencia de su tío. ¡Tampoco sabía nada de hombres que se casasen con otros hombres! 

Todo esto es nuevo para ella, pero al contrario que su padre, ya contaminado por unos prejuicios homófobos, Kana se introduce en este mundo limpia de mente, con una inocencia enternecedora y muchas ganas por aprender. Yaichi también aprenderá a ver el mundo a través de los ojos de su hija, dándose cuenta de que el mundo de los adultos complica mucho un tema tan simple como el amor.

Sí, lo habéis adivinado, también leí este manga por mi TFG. Es una obra preciosa, divertida y a la vez muy conmovedora. Pero no os voy a mentir, en verdad se siente como... demasiado educativo. Es como que todas las escenas, sin excepción, tienen una intención educativa detrás y tampoco parece que se esfuerce mucho en ocultarla. Aún así, a mí me ha gustado mucho, y todavía conserva cierta calidad literaria. Como ya he dicho, es bastante entretenida, y las reflexiones de Yaichi y Kana son muy profundas y dan que pensar. 

Yo creo que es un manga ideal para leer en familia con vuestras criaturas y aprovechar para hablar de la diversidad afectivo-sexual y la LGTBIfobia a la vez que os echáis unas risas (y alguna que otra lágrima, yo aviso).


6. Pájaro que trina no vuela, de Kou Yoneda (+18)

 

Portada de dicho manga.

Yashiro posee un rango de autoridad dentro de la yakuza. Sin embargo, debido a sus hábitos sexuales, se ha ganado el mote de "letrina de los peces gordos". Lejos de avergonzarse, Yashiro está orgulloso de llevar una vida sexual libre y sin restricciones. Por el contrario, su guardaespaldas, Dômeki, siente aversión por el sexo debido a un trauma del pasado, y ha quedado impotente. 

Aun así, quizás sea el único que no menosprecia a Yashiro, ya que lo admira con todo su corazón y ha jurado protegerlo con su vida. Sin embargo, dentro de la yakuza, Yashiro se ha ganado enemigos que consideran que su estilo de vida no es adecuado para un wakagashira. En todo este embrollo, ¿será Dômeki capaz de proteger a Yashiro? Y sobre todo, ¿podrá controlar sus sentimientos por él?

Este manga lo leí a finales de julio (solo los dos primeros tomos, en total son 7 y sigue en emisión) gracias a que mi senpai, Ren Hibari, me lo prestó. Id a seguirlo en insta (@ren_hibari_)  que hace dibujos en arte vectorial muy chulos. La verdad es que iba sin expectativas ningunas porque, aunque me gusta leer yaoi, nunca había leído nada de yakuzas, y pensaba que las luchas de poder y las temáticas típicas de ese género me iban a aburrir.

En parte, así fue, pero no del todo. Esta obra se centra mucho más en las relaciones personales de los protagonistas. El primer tomo no me convenció demasiado, pero luego el segundo me enganchó por completo. Lo que más me gustó son las distintas reflexiones que se hacen sobre la sexualidad y el amor. 

En un principio, se nos muestra a un Yashiro orgulloso de tener una vida sexual activa, y me encantó que mostraran a un personaje con gustos sexuales no normativos (como es el masoquismo o las relaciones fuera de la pareja y sin sentimientos románticos) sin tener que "justificarlo", como hacen en muchas otras obras, con algún tipo de trauma (aunque aviso que esto después va cambiando a lo largo de la historia).

Pero no solo se centra en el ámbito sexual, como ya dije. También habla sobre el amor no correspondido, las contradicciones en las personas, el control del deseo... La verdad es que, aunque la historia no está yendo hacia donde esperaba, me gusta mucho igualmente. Cuando empecé la serie, me sirvió para desconectar del TFG (como es lógico, no iba a meter una obra +18 en una propuesta didáctica para Educación Primaria) y continué a finales de año hasta el tomo 5. Y aunque la historia no esté yendo por donde me gustaría, aun así estoy deseando continuar.


7. 22 Segundos, de Eva Mejuto

 
Portada de dicho libro.

Lo que no tiene nombre es como si no existiese, y Álex está cansado de no existir. Por eso, decide abrirse un canal de YouTube y salir del armario como chico trans delante de todo el mundo. El vídeo tarda en subirse 22 segundos que se le hacen eternos, y en los que se le vienen a la cabeza, en forma de flashbacks, varias anécdotas de su infancia y adolescencia. 

En ellas nos relata cómo ha sido para él crecer como Xela, las peleas en el patio por jugar al fútbol, las discusiones con su madre por la ropa, y con su tía obsesionada con los vestidos, su primer amor... Todas esas vivencias, al final, reafirman su identidad de género y nos llevan hasta el momento actual, el punto de inflexión en el que Álex comienza a existir.

¡A principios de agosto ya estaba con el TFG a tope! Por suerte, no tenía pensado diseñar actividades sobre esta obra en concreto, pero sí me interesaba incluir más representación trans en la Constelación Corada. Aunque me hubiese leído este libro específicamente por eso, no quiere decir que no me haya gustado. Al contrario, pienso que es una historia preciosa, y de hecho es la única obra en gallego en representar en primera persona la infancia trans.

Es un libro breve y de lectura muy sencilla pero con un mensaje profundo. Con él reí, lloré, me enfadé y le cogí muchísimo cariño a los personajes, sobre todo al abuelo (si lo leéis, lo entenderéis). Creo que su lectura es asequible a partir de los diez años, pero también sería una gran idea leerlo en familia. La historia en general es muy divertida, también con sus partes emotivas, y entendible por criaturas de todas las edades. Creo que es perfecto para sensibilizar sobre la realidad trans, y que las criaturas logren empatizar a través de la representación de la obra.

Eso sí, debo avisar que no es un libro educativo, sino de ficción. Lo que quiero decir es que, al ser una obra más bien infantil, la autora se centra en aspectos externos para representar la realidad transgénero. Por ejemplo, a Álex de pequeño, los niños de la escuela no le dejaban jugar al fútbol por leerla como niña. Sin embargo, sabemos que a las niñas les puede gustar el fútbol, y ello no las hace menos niñas. O sea, habla sobre anécdotas pero se centra poco en el sentimiento de identidad de Álex, ya que al ser un concepto abstracto, sería demasiado complejo de entender para criaturas pequeñas (lo cual no quiere decir que no lo sientan).

En ese caso, es importante que, si decidís leer este libro con vuestras criaturas, sea en el hogar o en un aula, dejéis muy claro que los estereotipos y roles de género no definen nuestra identidad, ya que una primera lectura de la obra sin experiencia sobre el colectivo trans puede llevar a confusión por cómo está escrito. Aun con eso, considero que es un buen libro, muy entretenido y emotivo, y se lo recomendaría a todo el mundo de cualquier edad.

 

8. Campo de plumas, de Jesús Castro Yáñez

 

Portada de dicho libro de poemas.

Paralelamente a la obra anterior (22 segundos) y la siguiente (Fóra do normal), me leí a mediados de agosto esta "escolma de poemas LGBT+ para a mocidade", una recopilación de distintas obras poéticas de diferentes tiempos y lugares centrados en la temática LGTBIQ+ y escritos por personas del colectivo, adaptados al gallego por Jesús Castro Yáñez.

Mi idea era incluirlo también en la Constelación Corada, pero al final no pudo ser porque contenía ciertos poemas subidillos de tono, como aquel en el que Emily Dickinson describe cómo se masturba usando simbolismos. De todas formas, no fue una lectura perdida. 

Este libro es como un paseo poético por la historia del colectivo LGTBIQ+, que en parte también es mi historia. Por supuesto, cualquiera puede leer y entender estos poemas, sea cual sea su orientación o identidad; pero yo siento que, gracias a que pertenezco al colectivo, he conseguido conectar a un nivel mayor con los autores que componen la escolma. 

En cierto modo, sentí que algunos poemas estaban escritos para mí, que hablaban a mi persona directamente. Poco más puedo decir, porque la selección es muy diversa y no tengo espacio para pararme en cada poema, pero os animo a darle una oportunidad, seguro que no os arrepentís.


9. Fóra do Normal, de María Reimóndez

 

Portada de dicho libro

Al igual que sus superhéroes y superheroínas favoritas, André también tiene problemas con su identidad. Pero él no tiene superpoderes, ni valentía, ni ninguna característica heroica realmente. Por no tener, no tiene ni pene. XD

Resignado a una vida de penurias, escondido tras su máscara y ocultando su verdadera identidad, cierto día conoce a Mucha, una chavala de campo muy "botada 'pa diante" y sin reparo ninguno. Junto a ella y el resto de personas con las que entablará amistad a lo largo de la historia, (y por supuesto, gracias a Superman, Batman, la Mujer Maravilla y tantos otros superhéroes) comprenderá que lo mejor que puede hacer es conseguir un equipo de personas que no tengan miedo de ser quienes son.

Este es el último libro del año que me leí, un poco in extremis, para mi TFG. Es bastante similar a 22 segundos pero a la vez no tiene nada que ver. En este, emplea la figura de los superhéroes y superheroínas de cómic para tratar la realidad trans desde una perspectiva más interna. Esto es una estrategia muy usada en los libros de LIJ, usar un paralelismo con algo concreto y cercano al público objetivo para explicar temas abstractos, como es la identidad de género.

El protagonista, André, nos va relatando experiencias de su vida: desde su infancia como un niño trans incomprendido, incluso por si mismo; hasta su adolescencia, y el cómo afronta la transfobia de su entorno, tanto escolar como familiar. El uso de los superhéroes permite explorar más su psique, sin tener que centrarse tanto en aspectos externos como hacía Eva Mejuto en 22 segundos.

También se aprecia mucho su evolición a lo largo de los años. Al principio, André se identificaba con Superman, un superhéroe al que admiraba. Clark Kent ocultaba su identidad para protegerse a sí mismo y a los demás, y así entendió André que debía actuar. En su infancia, no se consideraba un niño trans (ni siquiera conocía la palabra trans), sino un superhéroe camuflado entre personas normales.

Más tarde, en su temprana adolescencia, esos cuentos y superhéroes con los calzones por fuera dejan de resultarle creibles. André comprende que en el mundo real no existen los superhéroes, que los héroes de verdad son personas insignificantes que viven en las sombras. Así, cambia a Superman por Batman. Todavía hay más evoluciones, pero tendréis que leerlo si queréis descubrir las increibles aventuras de André.

Otra cosa que me gustó mucho de este libro es el uso de características literarias propias del cómic, como emplear frases épicas a modo de cliffhanger entre capítulos, o incluso como anticipaciones narrativas. Además, es supercómico, y la dinámica entre los personajes resulta muy caótica y divertida, aunque no sacrifica por ello momentos muy serios y tensos. ¡Aquí hay de todo!

Por ponerle alguna pega, pensaba que por el título de la obra explorarían un poco más los coceptos de normalidad y normatividad. Al final, parece que quiere dar a entender que estar "fuera de lo normal", como un superhéroe, no está mal. Entiendo que ese mensaje tiene buenas intenciones, pero quizás habría sido más adecuado el "nadie es normal", porque, si no, parece como si las personas del colectivo LGTBIQ+ fuésemos las que estamos fuera, cuando la diversidad afectivo-sexual la formamos todes.

Aún así, el mensaje principal de que, a veces, lo más heroico que podemos hacer es ser nosotres mismes, es perfectamente entendible. Por esto, a pesar de sus puntos negativos (toda obra los tiene), me ha acabado gustando, y por supuesto se ha ganado su estrella en la Constelación Corada. UwU

Debo decir, de todas formas, que su lectura se le puede hacer un poco bola a criaturas de once años, porque, aunque sea divertida, de vez en cuando explora algunos temas complejos, aunque los intenta concretar a través de los superhéores. También introduce conceptos sobre el colectivo LGTBIQ+ que seguramente no conozcan, aunque deberían. Pero justo por eso pienso que también resulta ideal para leer en familia, siendo este libro una continuación de 22 segundos que se adentra más en la adolescencia, para conocer más la diversidad afectivo-sexual y comprender la realidad de las personas trans.


10. Corre, Renina, corre, de Celia Añó

 

Portada de dicho libro.

Por el día, Renina puede parecer una chica normal de veinticuatro años, aunque su nombre de por sí ya es bastante curioso. Pero, por la noche, todo cambia. En sus sueños, Renina es perseguida sin piedad por un monstruo indescriptible. En esa carrera a vida o muerte, pueden pasar dos cosas: si pierde, Renina despierta, pero si gana, se abrirá ante ella la puerta a la Habitación Blanca, donde la espera la Otra.

Pero lo más terrorífico es que aquel mismo monstruo la persigue en la vida real, está al acecho tras cada zumbido y picadura de insecto. Y en cuanto dé con ella, correr ya no será suficiente. Por suerte, su veinticinco cumpleaños está cerca y entonces todo acabará, ¿pero logrará sobrevivir hasta entonces?

Durante septiembre estuve ocupadísimo ultimando los detalles de la presentación de mi TFG, así que no tuve tiempo de tocar un libro. Pero a finales de septiembre y el resto de octubre pude echarle mano a esta espectacular obra de terror de Celia Añó, que podéis encontrar en Twitter como @BrujadelTeatro.

La verdad es que me leí este libro por dos razones. La primera es que siempre quise leer algo de esta autora... la segunda es que no tenía nada planeado para subir por Halloween, y me dije "¿Qué tal una reseña de un libro de terror?" De hecho, podéis leerla aquí.

Pero, mirad, a mí no me gusta el género de terror. Tampoco es que lo odie, pero es un tipo de literatura que nunca me ha llamado la atención y no le muestro especial interés. Pues bien: ¡¡Este libro me ha encantado!! Sé que dije que mi obra favorita de todo 2022 fue Home far away, pero si nos quedamos solo con la narrativa, sería este.

No me voy a detener mucho porque ya le hice una reseña con mucha más profundidad, pero os animo mucho a leerlo si aún no lo habéis hecho. Tiene una protagonista un tanto misteriosa, unos personajes muy bien construidos y un monstruo terrorífico (o quizás varios). La autora también hace un uso magistral del lenguaje, empleando un simbolismo con los insectos que anticipa el terror y causa miedo y expectación sobre el lector. 

La forma en la que están estructurados los capítulos también es muy interesante, pero, para mí, lo mejor son los giros argumentales de abrocharse el cinturón. Y no son plot twists que parezcan sacados de la manga para cambiar la dirección de la historia porque sí, sino que están superbien pensados e integrados en la trama, siempre con una lógica y luego de haber dejado "pistas" que, de alguna forma, nos estaban diciendo la verdad, pero sin decirla del todo...

 


 

¡Y hasta aquí mi 2022 en libros! Si os preguntáis qué he leído entre noviembre y diciembre, la respuesta es: los tomos 3, 4 y 5 Pájaro que trina no vuela. Y así, un año más se va volando entre las páginas. Pero yo no pierdo el tiempo (mentira) y ya estoy preparando mi lista de lectura del 2023. ¿Qué clase de lecturas me deparará el nuevo año? OwO

Si queréis acompañarme para descubrirlo, podéis seguirme aquí, en mi blog, o en el resto de mis redes sociales (Twitter, Wattpad y Youtube), todas ellas accesibles desde la columna derecha del blog. Y si sois alumnado atento os habréis fijado de una novedad: ¡Tengo Tumblr

Pues sí, luego de las polémicas alrededor del nuevo CEO de Twitter, quise "migrar" de plataforma. No quiero abandonar Twitter, allí hay personitas a las que les cogí mucho cariño, pero seamos sinceros, cada día va peor. Así que poco a poco seré más activo por Tumblr y dejaré Twitter para divagaciones personales random, y para no perder el contacto con mis mutuals.

 

 

¡Pues eso es todo, mis gatetes!

Nos vemos en la próxima publicación.

¡Nya! 😸

sábado, 12 de noviembre de 2022

Rakso Reseña: "Corre, Renina, Corre" de Celia Añó

Autora: Celia Añó; Ilustradora: Libertad Delgado; Editorial: Ediciones Dorna; Año de edición: 2019; Nº de páginas: 136; Género: Terror; Edad recomendada: a partir de 13 años

Por el día, Renina puede parecer una chica normal de veinticuatro años, aunque su nombre de por sí ya es bastante curioso. Pero, por la noche, todo cambia. En sus sueños, Renina es perseguida sin piedad por un monstruo indescriptible. En esa carrera a vida o muerte, pueden pasar dos cosas: si pierde, Renina despierta, pero si gana, se abrirá ante ella la puerta a la Habitación Blanca, donde la espera la Otra.

Pero lo más terrorífico es que aquel mismo monstruo la persigue en la vida real, está al acecho tras cada zumbido y picadura de insecto. Y en cuanto dé con ella, correr ya no será suficiente. Por suerte, su veinticinco cumpleaños está cerca y entonces todo acabará, ¿pero logrará sobrevivir hasta entonces?

«Los monstruos son una realidad y están por todas partes» 

 

Esta es una historia de terror con unos giros argumentales increíbles, pero muy bien pensados, que no dejará indiferente a nadie. De hecho, es la primera vez que leo un libro de esta autora y me ha dejado con ganas de más. Por lo tanto, lo recomiendo muchísimo, tanto si te gusta el terror como si te quieres iniciar en el género, no te arrepentirás.

La estructura narrativa es muy ineresante. Cada capítulo comienza con el extracto de un periódico o revista, o el fragmento de un diario, que ayudan a contextualizar la acción de la trama con el mundo en el que sucede y anticipa lo que vendrá.

De hecho, también sirve para hacer una especie de anticipación narrativa o foreshadowing. Para que este recurso literario funcione es muy importante dosificar la información. Esto significa no soltarlo todo de golpe en un info dump que nadie se va a leer, sino darla poco a poco y de forma espaciada, dejando un tiempo para que el lector lo asimile y pueda teorizar.

¡Es como una adivinanza, no puedes hacer la pregunta y contar directamente la respuesta!

Pues esto a Celia Añó se le da de maravilla. Ella lo usa a su favor y sin piedad para introducir giros argumentativos superinesperados. Pero hablo de giros argumentativos en el sentido de que este libro debería venir con la señal de tráfico de curvas peligrosas porque se las trae. ¡Pero en plan bien, eh!

Además, no se sienten para nada forzados. Después de leerlos, yo me quedaba con cara de tonto, pensando "¡Pero si estaba ahí! ¡¿Cómo no pude darme cuenta antes?!". Y esa es la sensación que se busca a la hora de romper con el horizonte de expectativas. Para ello, es importante asegurarse de que todas las piezas están puestas sobre el libro, para que no parezca que has cambiado la trama a golpe de guión, y hacerlas encajar en el momento exacto (lo cual es muy complejo).

Otra cosa que me ha llamado mucho la atención es el uso del lenguaje como forma de construcción de personajes, pues son tan característicos que una sola línea es suficiente para saber quién está hablando. Esto, que parece sencillo, no lo es, y tiene muchísimo trabajo detrás.

Me encantaría explicarlo con más detalle pero... spoilers... (luego era yo el que estaba hasta las narices de anglicismos). De un personaje del que sí puedo hablar, no obstante, es del monstruo. Un monstruo que Renina define como indescriptibe.

Eso quiere decir, por supuesto, que no se puede describir... al menos, no con palabras. Pero Celia Añó se las ingenió para asentar desde un primer momento una especie de código lingüístico para intuir al monstruo. ¿Cómo? Pues usando la fobia de Renina a los insectos, que siempre rodean al depredador. Cuando este se acerca, se pueden oír zumbidos, se sienten vibraciones en el aire, se oyen pasos «que no son pasos»... Incluso cuando no está presente, estos elementos transportan nuestro pensamiento a él.

Es muy inteligente usar una fobia para "describir" a un monstruo, porque no da más miedo el cómo es, sino las emociones que transmite. ¿Y qué da más miedo que un monstruo sin forma aparente?

Del resto de personajes ya no puedo decir más... Sí, no puedo hablar ni de la protagonista, pero es que... ¡Es que si lo explico ya es spoiler! Si queréis saber más de Renina, tendréis que leer el libro, y punto.

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Bueno, vale... Abriré una zona de spoilers porque esto, o lo digo, o reviento. Si habéis leído el libro, podéis continuar; si no... Bueno, podéis hacer lo que queráis, pero no digáis que no avisé:


ZONA DE SPOILERS A 300 m

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ZONA DE SPOILERS A 200 m

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ZONA DE SPOILERS A 100 m 

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 ZONA DE SPOILERS

A ver, si estáis aquí ya sabéis que Renina no es una, es muchas, aunque luego solo quedan cuatro... y luego menos. Esto convierte a Corre, Renina, Corre en una especie de novela coral con varias narradoras que van cambiando cada capítulo.

Es curioso también el cómo se señala qué Renina narra en cada momento. Además de los números de los capítulos y de los nombres que la Otra (Renina Paciente) les da a las demás (Rencor, Ambición y Prudencia), cada una tiene su propia forma de ser y de narrar propias. Y todo ello sin perder una cierta unidad que las caracteriza. Es decir, todas son Renina, pero tampoco son una mente colmena.

Lo que más me mola de todas ellas es que no son una protagonista ejemplar. O sea, son más bien antiheroínas, incluso Ambición se describe a sí misma como otro monstruo indescriptible también. La autora te ha hecho empatizar con un monstruo antropófago, pero para cuando te diste cuenta ya era demasiado tarde- El vínculo afectivo con las Reninas ya estaba creado y te has sorprendido llorando por la muerte de alguna de ellas, aunque sabes que pueden ser seres horribles y terroríficos.

Es más, tengo la teoría de que la Otra, Renina Paciente, ha puesto en peligro a Ambición y Rencor a posta. Como ella estaba inconsciente en la cama de un hospital, no podía huír ni esconderse. Su estrategia consistió, o eso creo, en hacer a las otras llamar la atención del monstruo, para que este se alejase de ella.

Por eso, aunque sabía que la idea de Ambición de enfrentarse al monstruo era una locura, al final le dice que piensa que va a sobrevivir «la más ambiciosa». Aunque luego sabemos que no, y eso me ha dejado un poco triste porque, gracias a Paciente, pensaba que tendría posibilidades.

Pero también os digo que tiene todo el sentido del mundo. La Otra también dijo que, además de ambición, también sobreviviría, según ella, la Renina "más paciente" (o sea, ella misma). La paciencia y la prudencia, si os dais cuenta, son prácticamente lo mismo: la prudencia es ir con cautela, y la paciencia es saber actuar en el momento adecuado.

Por otro lado, la ambición y el rencor también son muy similares: la ambición es lo que nos hace querer volar antes de tiempo; y el rencor lo que nos ata a la tierra. De hecho, Rencor podría haber sobrevivido si no fuese por su afán de venganza contra Michaella, y Ambición ha tomado demasiados riesgos. Y si os fijáis, las dos fueron, de una forma u otra, animadas por Paciente para actuar así.

Hay un momento en el libro en el que dejamos de leer a Paciente, luego del capítulo narrado por ella, titulado «Ausencia». Solo volvemos a saber de su estado cuando ya es reina. Por eso creo que ya lo tenía todo planeado, y su «ausencia»se debe a que todas las piezas ya estaban colocadas, y solo debía esperar y ser Paciente.

...

(Celia, ¿estoy bien encaminado o me he columpiado tan fuerte que salí de la órbita terrestre? XD)

Bueno, sea como sea, es un final de 10. Aunque también es cierto que es un final un poco abierto ya que todavía quedan interrogantes sin resolver. Es decir, no sabemos exactamente qué es Renina o cuál es su origen. Tampoco el del monstruo, y tengo la sensación de que están bastante relacionados. Supongo que queda a propia interpretación de les lectores... O igual se me escapa algo, que también puede ser.

Además, no sé por qué, yo me he medio pillado por Pedro. En un primer momento el final me decepcionó un poco porque quería saber más de él. Si lo pienso en frío, en verdad, la vida de Pedro no importa mucho para la trama, por lo que el final está perfecto. Pero, no sé, me ha enamorao' el chiquillo. ¿Le ha pasado a más gente? 😹

En fin, cerremos la zona de spoilers y acabemos ya con esto para que el resto de gente se pueda poner con el libro cuanto antes.

CERRANDO LA ZONA DE SPOILERS

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¡Pues ya estaría! Podéis respirar con tranquilidad que ya no hay más spoi... ¡¡Cuidado, ahí hay uno!!

¡Que no, que es broma! XDD

Mi conclusión es que este libro está superbien escrito y su historia me ha enganchado muchísimo, como una garrapata que se pega a tu piel y no te suelta. La comparación es un poco asquerosa pero quería usar un insecto para continuar con el simbolismo del libro...

La verdad es que empecé este libro porque quería leer algo de Celia Añó, ya que la sigo en Twitter desde hace tiempo pero nunca había tenido la oportunidad de leerme nada escrito por ella. Entonces me decidí por Corre, Renina, corre, en parte porque sabía que era de terror y así tendría una publicación especial para Halloween, aunque estamos a 12 de noviembre... ¡Huy! 😅

Pero, a pesar de que no suelo leer este género, me ha encantado, y viendo como escribe Celia Añó, estoy deseando leer más cosas de su autoría.



¡Espero que hayáis disfrutado de la reseña! Siempre intento hacerlas con el mayor respeto del mundo, pero cuando conozco a la autora por Twitter, como es el caso, siempre me da mucha vergüenza y un poco de inseguridad... Ojalá os guste mucho, jo.

Si es así, sabéis que me podéis seguir aquí, en el blog, o en el resto de mis redes sociales (tenéis links a todas ellas en el lateral del blog). También me ayudaríais mucho (y a la autora también) compartiendo la reseña con vuestras amistades. Por último, me haría mucha ilusión que me dejaseis en los comentarios qué os ha parecido la reseña, y si ya habíais leído el libro, si os ha gustado o si coincidís con mi opinión.

¡Muchas gracias por llegar hasta aquí! Creo que las reseñas se me hacen muy largas... ¿Debería hacerlas más breves? No sé, en fin. ¡Yo me despido ya!

 

¡Hasta la próxima!

 

¡Nya! 😸

viernes, 4 de noviembre de 2022

Rakso Educa: Constelación Corada

¡Muy buenas, mis gatetes literates! Hoy os traigo una publicación un poco distinta a las que suelo subir al blog. Sabéis que este es un espacio para hablar de literatura y también de educación, sobre todo la Educación Primaria, que es lo que yo estudié. Y precisamente sobre eso os quiero hablar, sobre el proyecto en el que me he embarcado para elaborar mi TFG: la Constelación Corada.

 



domingo, 11 de septiembre de 2022

Rakso Opina: La Censura en la Literatura Infantil y Juvenil

Imagen de Erich Westendarp en Pixabay

La censura en la literatura es el acto de eliminar o modificar ciertos elementos de una obra con algún tipo de fin. Esta práctica nos ha acompañado desde siempre, algunas veces ejercida por la iglesia, otras por un gobierno autoritario o también por grupos de ideologías radicales, casi siempre de extrema derecha, pero hay excepciones, tal y como veremos más adelante.

Quizás sea la literatura infantil y juvenil (LIJ) la que más sufre la censura a día de hoy. La causa es doble: por un lado, la sociedad en general tiene una visión edulcorada y romantizada de la infancia, como si las criaturas fuesen angelitos caídos del cielo llenos de inocencia. Esta perspectiva hace que se intenten alejar de las criaturas ciertos contenidos que supuestamente son violentos, terroríficos, sexuales o, simplemente, "inapropiados".

Ilustración del álbum Donde viven los monstruos de Maurice Sendak

¿Pero quién dicta lo que es o no es inapropiado? Sin ir más lejos, Donde viven los monstruos de Maurice Sendak fue censurado porque las familias pensaban que los dibujos del álbum ilustrado les darían miedo a sus criaturas. Destino que también sufrió otro de sus libros, La cocina de noche, pues al público adulto le incomodaba la desnudez del protagonista. Además, tampoco gustaba que en ambos casos las familias de los dos niños protagonistas no tuviesen relevancia en la historia.

El mismo argumento se usó años más tarde para criticar Pocoyó, pues este programa presentaba a un niño sin ningún tipo de figuras parentales. ¿Será que quieren proteger a las criaturas o controlarlas?

Portada del libro For every child, a better world, de la rana Gustavo

De forma similar, un libro de la rana Gustavo (sí, el de Barrio Sésamo) casi fue prohibido en un colegio por tratar temas demasiado duros, como la pobreza infantil. De nuevo, el supuesto objetivo era proteger su inocencia, ocultándoles el mundo real. ¡Si las criaturas pueden sufrir pobreza, también deben saber de qué se trata!

El segundo problema es la figura de la persona o personas mediadoras, aquellas que escogen las obras para las criaturas. En unos casos son las familias, quienes les compran (o no) los libros, y en otros es el centro escolar o el profesorado. Si, por ejemplo, la gran mayoría de personas adultas consideran que un contenido no es apto para menores, las editoriales no se arriesgarán a publicar una obra de LIJ con ese tema.

Por lo tanto, como las personas mediadoras tienen ese afán de sobreprotección de la infancia, se crea al rededor de la LIJ una tormenta perfecta de censura y cancelación. Hoy en día, muchos temas antes considerados tabú para la infancia, como la muerte o la sexualidad, comienzan a hacerse paso en este terreno. El libro Tu cuerpo es tuyo de Lucía Serrano es un ejemplo de LIJ sobre la prevención de abusos sexuales a menores.

Sin embargo, aún queda mucho por hacer. Recordemos que hace un año una demanda de un grupo conservador consiguió censurar 32 libros LGTBI repartidos por el ayuntamiento de Castellón a distintos institutos públicos, y aunque más tarde sería anulada su retirada, el daño ya estaba hecho.

¿Cuál es el fin real de este tipo de censura? Lejos de la protección de la infancia, lo que busca es controlar y adoctrinar a las criaturas en un pensamiento único, sin posibilidad de poder ver un discruso diferente. Es como obligarles a vivir en la caverna de Platón, donde grupos autoritarios proyectan las sombras. No digo que dentro de toda esa vorágine no haya familias verdaderamente preocupadas, pero la verdad es que flaco favor le están haciendo a sus criaturas basando su felicidad en la ignorancia.

Pero esta historia ya nos la sabemos. Yo quiero hablar sobre todo de otra censura, o más bien, cancelación, ejercida por grupos más progresistas (o eso parece). En una escuela pública de Barcelona, por ejemplo, se retiraron 200 libros infantiles por considerarlos sexistas y tóxicos. Entre ellos, se encontraban clásicos de la LIJ como Caperucita Roja o La bella durmiente.

Negar que esos títulos son machistas sería negar que el cielo es azul. Los cuentos clásicos, fruto de las sociedades que los concibieron, fomentan el tipo de valores que en aquella época y cultura eran los correctos, relacionando la masculinidad con la valentía del héroe que debe salvar a la princesa frágil y asustada. La visión del amor también resulta muy tóxica, ya que la figura de la mujer se convierte en trofeo del hombre como premio por sus hazañas.

Por otro lado, las criaturas son MUY influenciables, ¡sus cerebros son esponjas! No sería la primera vez que tenemos una desgracia porque a alguna se le ocurre imitar a Superman... El fin de estos actos de censura es, por lo tanto, otro muy distinto: evitar la exposición de valores tóxicos y machistas, en fomento de la igualdad.

Sin embargo, a la gente le choca cuando ve a la izquierda usando una herramienta de control de la que siempre se ha aprovechado la ultraderecha. ¿Es que la censura está mal solo cuando la ejercen quienes no nos caen bien? ¿El fin justifica los medios?

Podéis sacar vuestras propias conclusiones y dejármelas en los comentarios, estaré encantado de leerlas, pero ahora os voy a contar la mía. La versión corta es que, para mí, censura = caca en todos los casos, y os cuento el porqué.

Para empezar, ¿cuáles son los criterios seguidos para decir que este libro sí vale y este otro no? ¿Quiénes se encargan de revisarlos? ¿Quiénes se creen que son para tomar tales decisiones? No podemos darle semejante poder a una persona porque no sabemos qué va a hacer con él. Las criaturas deberían tener derecho a elegir, y por lo tanto disponer de total acceso a las obras que puedan resultar de su interés.

Segundo, censurar clásicos es como intentar tapar el sol, y no somos el Señor Burns. Son clásicos no porque sean antiguos, que también, sino porque han marcado la historia de la literatura. En muchas obras actuales se pueden encontrar paralelismos con ellas e incluso aún a día de hoy se siguen haciendo reescrituras. Las criaturas van a encontrarse tarde o temprano con la obra original, y mejor que lo hagan en un centro educativo o a través de sus familias, un entorno seguro en el que poder analizar y reflexionar el tipo de valores que estos cuentos trasmiten.

Sí, las criaturas son muy influenciables, y por eso debemos limitar su acceso a ciertos materiales de LIJ que fomentan la agresividad o la desigualdad o que les pueda causar un terror excesivo. No obstante, contra el machismo y la violencia, la solución es la educación, no la censura. ¡Y no lo digo porque sea profe!

Os pongo otro ejemplo: tanto en el manga como en el anime originales de Tokyo Revengers, una obra de Ken Wakui para público juvenil en la que un chico viaja en el tiempo para desvelar los secretos de una banda juvenil y así salvar la vida de su novia en el futuro, se ven muchos manjis. Estos son símbolos de la cultura japonesa muy conocidos y empleados en la actualidad que pueden tener muchos significados en Japón, como suerte, prosperidad o incluso una simple expresión de emoción o alegría.

Imagen oficial de Tokyo Revengers en la que se pueden ver a personajes miembros de la banda Tokyo Manji con los símbolos característicos en sus uniformes y la bandera, que fueron censurados en occidente

El problema es que los nazis cogieron ese símbolo, lo torcieron y lo resignificaron con fines supremacistas: es lo que conocemos como esvástica. Esto ha causado que en occidente relacionemos el manji con el racismo o el fascismo, a pesar de que este símbolo se venía usando con anterioridad con un significado distinto o mismo opuesto.

Censurar el manji, además de ser tan importante para la trama de esta obra pues la banda que lo emplea se llama Tokyo Manji, no es solo imponer una visión etnocentrista sobre una cultura oriental, sino que prácticamente también significa continuar con el legado nazi al no devolver ese símbolo a su cultura original, a donde pertenece de forma legítima.

¡Obvio que habrá un choque cultural, pero es que es otra cultura! Si no quisiera aprender sobre otras culturas con obras literarias extranjeras me quedaría en casa viendo Padre no hay más que uno. De nuevo, la educación es clave, no la censura.

Ahora bien, ¿dejaría que una criatura de ocho años viese Tokyo Revengers? ¡¡NO!! Pero no porque sea una obra violenta, que lo es, sino porque su trama es muy compleja y las criaturas no llegarían a comprenderla del todo. Es decir, no es una obra dirigida a ese rango de edad.

Por otra parte, sí existen obras infantiles violentas o que dicen palabrotas y esas cosas. No estoy de acuerdo en censurar esas conductas porque, si bien es verdad que influyen sobre las criaturas, hay que tener en cuenta varios factores.

Para empezar, no es lo mismo una violencia gratuita que su uso a modo de defensa personal o de otras personas, como sucede en cómics de superhéroes y superheroínas, por ejemplo. Tampoco es igual que la violencia la emplee un personaje villano o no, si la violencia es realista o de fantasía, si se emplea como recurso cómico e irreal (como sucede en dibujos animados como Tom y Jerry), etc. Hay muchos factores, pero desde luego una criatura no se va a convertir en asesina en serie por ver La casa búho u Hora de Aventuras.

¿Y qué sería de todas esas obras sin conflictos, peleas, combates y destrucción que tanto gusta a la infancia si las censuramos? ¡Pues que serían un rollo! Este es un ejemplo bastante ilustrativo:

En mi opinión, todos los tipos de censura aquí expuestos son ridículos y no van a disminuír los índices de violencia o discriminación. No pongo en duda todos los estudios existentes sobre la influencia de las obras de ficción en las criaturas, pero sí me pregunto su impacto real en la sociedad, pues creo que tiene más peso la educación recibida en la escuela y en casa.

¡O sea, que dejemos de sobreproteger a la infancia! Es muy noble el querer alejar a las criaturas de valores tóxicos, pero debemos reconocer dos cosas: primero, que el libro perfecto y políticamente correcto no existe (y si existiese, sería un muermo); y segundo, que nuestra sociedad es machista y violenta, observar esas realidades desde la seguridad de la ficción hará que las criaturas comprendan la necesidad del feminismo y la defensa por la paz.

O al menos esa es mi opinión... ¿Cuál es la vuestra? Podéis escribirla en los comentarios, sabéis que me encanta compartir distintos puntos de vista (o lo sabríais si alguien comentase alguna vez :..D).

¡EN FIN!

Esta iba a ser una entrada breve pero siempre que escribo publicaciones de opinión me extiendo de más, por si no se me entiende bien. Pero sí se me entiende bien, ¿verdad? ^^;

Bueno, lo importante es que ya está aquí. Si logro cumplir con el calendario de publicaciones que me he propuesto y a la vez sacar adelante el TFG podéis esperar otra publicación este mes... pero ya se irá viendo.

Yo me despido ya, pero os recuerdo que...  Bueno, ya os sabéis el rollo de memoria: suscribidos, comentad, compartid, seguidme, etc. 


¡Hasta la próxima!


¡Nya! 😸